La convivencia y sus 3 etapas 

Mudarte con tu flaco/flaca/marido/novio/amigoconbeneficio o como quieras llamarlo es toda una experiencia. De hecho es el comienzo de un largo, hermoso, caótico pero muy divertido camino. Cuando recién me mudé con Ale éramos solo los 2 y la verdad es que durante un tiempo yo me alucinaba en un capítulo de “mujeres desesperadas”. Poco me faltaba para andar en tacos con el mandil de bobitos y cambiarme de nombre a Betty Crocker ¿Se imaginan? ¡debo haber sido insoportable! A parte era recooooontra melosa tanto que cuando me acuerdo me dan pequeñas arcadas y pienso ¿qué me pasó? #oseatequieroperonuncatanto 
Luego de analizarlo varias noches con mi almohada. Ya saben, en ese momento ante de dormir donde por fín apagaste todos tus aparatos y meditas sobre la vida, el amor y como volverte millonaria en 1 semana llegue a la conclusión que la convivencia tiene varias etapas.  Así que abra bien los ojos, relájese y prepárese para leer las 3 etapas de la convivencia según la chibola que aún no logra descifrar como volverse millonaria, ni como comer sin engordar pero no se preocupen que apenas lo descubra se los cuento.

La luna de miel
Esta etapa dura poco. Son los primeros meses cuando recién se han mudado, el cielo es azul, los pajaritos cantan, la vida no podría ser más linda. Son más pegajosos que un chicle y la verdad es que verlos podría darle diabetes a cualquiera.  Todo es maravilloso en esta etapa. Si dejó la tapa del wáter levantada te mueres de risa, le sonríes, estas más enamorada que nunca. Nada en la vida podría molestarte. Los selfies juntos en Facebook con frases recontra huachafas son clave en esta etapa.  #mevomitoweona 

El aterrizaje forzoso 
Ya pasaron 4 o 5 meses de estar juntos y mantener la imagen de la mujer perfecta/hombre perfecto como que ya no va. Ahora ambos son reales, tu ya no te maquillas para dormir #acéptaloalgunavezlohiciste y el ya no se aguanta los eructos después de la pizza del Domingo. Las cosas que antes pasabas por alto empiezan a ser cada vez más evidente y si dejo la tapa del wáter levantada por vez número MIL tanta risa ya no te da. Las cosas empiezan a ser más reales y no lo tomen a mal no digo que sea una etapa fea pero es un golpe de la cruda realidad. El no es un príncipe azul (con las justas llega a homosapien) y tu tampoco eres una princesa de Disney. Acá es donde empieza lo bueno y donde uno conoce a su “otra mitad”. ¿Opciones? O dices que lindo es el amor, lo amas tal y como es, con defectos y virtudes (porque tienes que tener claro que eso de “yo lo voy a cambiar” no existe) o dice ¡¿En que c*%^#s me metí?! 

La realidad, caóticamente hermosa 
Ya se conocen a la perfección. Si has llegado a esta etapa satisfactoriamente es porque has aceptado todos sus defectos (Ojo esto no quita que de vez en cuando te molestes por algo que ya repetiste 1millón de veces) Se conocen mejor que a nadie. Sabes que le gusta, que le molesta, cuando esta triste o preocupado. Hay peleas, obvio pero son muchos más los momentos felices y las veces en las que no llegaste al baño de tanto reírte #suelepasar Si has llegado hasta acá a parte de tener una pareja tiene un mejor amigo, un incondicional que como bien diría tu madre “ ¡si te aguanta ES UN SANTO! “ (o una santa, aplica en ambos lados) Se aman, con maquillaje, con la cara babeada post siesta, sudado después del deporte, con arrugas o calvo. Quizas el día a día no sea taaaan emocionante como cuando estabas en “la luna de miel” pero cada día hay emociones nuevas ❤ ¡Felicidades! Si has llegado hasta esta parte ahora vives en un pijama party infinito (lástima que no siempre haya pizza) #maridopidepizzapues 

En conclusión convivir es toda una aventura. Una aventura de esas locasas donde no sabes que pasará después. Es como vivir en una película de comedia, suspenso, drama y terror a la vez ¡una locura! pero sea como sea es tu película favorita y lo sabes ❤  #Esasmediaspostgymeslapartedeterror

Pd. La convivencia con hijos es aún más cool pero ese será motivo de otra larga y profunda meditación con mi almohada. 

Mamá a los 21 

Lo mejor que me ha pasado en la vida es convertirme en la mamá de Mia así haya sido “muy joven” cuando llegó. Soy fiel creyente de que no existe una edad correcta para ser mamá, si decidiste que venga antes, después o no lo decidiste pero llegó, está bien. Ser mayor te da más años de experiencia, eso no lo puedo negar pero una mamá primeriza es inexperta a los 20, a los 30 y a los 40 también. Sin importar la edad vas a aprender a ser madre desde el día cero que nace tu hij
Más de una vez he visto caras de espanto cuando digo que Mia es mi hija no mi hermanita o recibo comentarios como “pero si eres una bebé, me muero”. Al comienzo debo confesar que me molestaba demasiado, hasta un par de veces mentí y me aumenté la edad para evitarme los comentarios (que podría hacer una lista interminable de estos) pero luego me di cuenta que no por ser menor soy menos mamá que otra. ¡Soy igual! Yo también soy responsable, cuido a mi hija, busco lo mejor para ella y la adoro con locura. El problema no era mío, si no del resto que sentía “lástima”  de que yo no esté “disfrutando de mi edad”. Me costó unos cuantos meses poder ignorar este tipo de comentarios o miraditas pero cuando lo hice comencé a adorar ser una #youngmom y al que no le gusta que se voltee ¿no? Ser mamá joven es increíble y si no me creen les contaré por qué.

  • Soy casi un redbull con piernas. A mis 23 años y con una hija en plenos terribles dos puedo dar fe de que mi nivel de energía es ideal. Puedo correr, saltar, jugar, nadar y moverme de un lado a otro (considerando mis pocas horas de sueño) sin ningún problema, es más ¡me encanta!
  • No hace mucho que yo fui una niña también entonces jugar no es un sufrimiento. ¿Princesas de Disney? Puedo dar cátedra. Peinar a las Barbies nunca me va a parecer aburrido y la verdad no me molesta para nada ver dibujos animados. 
  • Mis planes no se han malogrado como muchos piensan porque ni siquiera tenia un plan definido. Ahora siento que tengo las cosas mucho más claras que antes y ya se que es lo que quiero hacer #graciasMia
  •   A los 30 cuando todas mis amigas estén correteando a sus hijos y pasando malas noches yo estaré en un spa, regia #Diositotomanota o por lo menos durmiendo de corrido y sin ojeras. 
  •  Yo soy joven por ende los abuelos de Mia también lo son ¿Qué quiere decir eso? ¡Abuelos activos listos para jugar y cuidar a su nieta de vez en cuando!
  • El tiempo vale oro y yo tengo un montón de tiempo por delante eso significa que disfrutaré a mi hija, a mis nietos y hasta a mis bisnietos.
  • Mia y yo somos amigas. Eso no significa que la deje hacer lo que quiere, para nada. Le digo que está bien y que no pero al final del día nos divertimos juntas. Es mi compañera para toda la vida. 
  • Cuando me toque lidiar con una adolescente insoportable voy a tener alrededor de 40 años. Los 40 son los nuevos 20 o sea que seguiré siendo joven y con energía. Eso sí espero que lo de la paciencia venga con los años.
  • Cuando eres joven te adaptas rápido a los cambios y ¿que mayor cambio que convertirte en mamá?. A la semana de haberme convertido en #lamamádeMia ya estaba acostumbradísima a despertarme al alba y a toda la rutina del día, como si lo hubiese hecho toda la vida.
  • No tengo miedo a equivocarme, porque estoy aprendiendo. #Hakunamatata

Por estas y muchas otras razones es que estoy feliz de ser una mamá joven ¡No lo cambiaría por nada! No es fácil pero ¿de cuando acá la maternidad lo es? Es un reto para todas, tengas la edad que tengas. Estoy segura que mi hija vino con propósitos lindos y en el momento ideal. Dicen que los bebés escogen a sus mamás y Mia sabía que yo estaba lista para ser la suya.