Como le enseñé a nadar a #BabyMia 

Muchas me han preguntado, a raiz de un video que colgué, como es que le enseñé a nadar a la #babyMia. Antes de contarles paso a paso como lo logré deben saber que yo no soy profesora de natación, nadadora profesional o nada por el estilo. Simplemente se nadar, me gusta y lo hago bastante bien (o por lo menos eso creo yo) Quizas este método no le sirva a todas, de hecho yo diria que solo serviria si es que ya hablan/entienden y siguen ordenes a la perfección pero nada pierdo compartiendolo y por ahí que nacen más #Phelps gracias a mi post. (si ese es el caso pido aunque sea una invitación vip a las olimpiadas)

  1. Primero y principal tu hij@ debe querer aprender o mejor dicho no tenerle miedo al agua. #BabyMia era del tipo de niña que saltaba a cualquier piscina y siempre queria estar en la parte “sin piso”. 
  2. Practica fuera del agua el movimiento tipo bicicleta y explícale que debe hacer este tipo de movimientos para poder mantenerse a flote. Una vez entendido, entra al agua con tu hij@ (usando flotador, obvio, yo recomiendo los flotadores pafiduck) e indícale que haga el movimiento que estuvieron practicando.
  3. Explícale que dentro de la piscina se debe nadar con la boca cerrada. Esta es la parte más complicadam. Es muuuuuy probable que se olviden y debas repetirlo MIL veces. #pacienciademadre
  4. Enséñale a zambullirse, yo lo logré haciéndolo yo primero y se la pinté como un juego. Luego cuando me pidió hacerlo ella le dije “boca cerrada ojos cerrados” y la zambullí sin miedo. La primera vez puso cara de ¿QUÉ DEMONIOS MAMÁ ME QUIERES MATAR? pero luego me pidió que lo haga de nuevo y ahora que salta sola a la piscina (siempre con flotadores igual) se zambulle de lo más feliz. 
  5. Para mejorar el pataleo una vez que habia logrado que flotara con el movimiento bicicleta hice que se agarre del borde de la piscina y yo me agarré igual. Me puse a patalear (ya se imaginarán la cara de la gente deben haber pensado que estaba loca) y le indiqué que haga lo mismo. Días después tuvimos el pataleo dominado. #Arielereschancaydea20 #sirenitaMia 

Así, exactamente en ese orden, fue como comenzó el intensivo de natación de la #babyMia. Ahora ella nada libre (aún con flotador) y sin miedos. Obvio yo siempre estoy con ella monitoreando la situación pero ya no tengo que cargarla o estarla agarrando, ella se divierte mucho más y me quedo tranquila de que si se cae a alguna piscina va a saber como reaccionar (ya nos pasó y todo bien) 😉😉😉 

Tips: 

-No obligar a los niños, si no quieren entrar hay que respetar sus miedos. 

-Siempre usar un buen flotador 

-Muuuuucha paciencia 

-Lleva una lonchera nadar les da hambre (y sueño) 

-Si vez que ya se cansó o se aburrió, sal un rato, descansen y luego vuelven a entrar 
¡Mucha suerte a todas la #teachers! Que les vaya súper y ojalá les sirva mi “técnica” para enseñarle a sus hijos a nadar. 

Nuestra experiencia con el agua 

El primer encuentro de un niño con el agua (piscina o mar) puede ser un exito como tambien ser un completo desastre. Más de una vez he visto a papás cargar a sus niños llorando aterrados mentiendolos mientras dicen “no pasa nada”. El problema es que en la mente del niño ¡si pasa algo! pasa que le da miedo y no respetar sus miedos puede significar que le agarre odio a la piscina o al mar. #másqueodioTERROR 

Nuestro primer encuentro con el agua fue el año pasado cuando Mia tenia 1 año y 1 mes. El primer día que fuimos a la playa Mia vio el mar, se acercó y cuando el agua vino a ella corrió en contra. No habia manera de que Mia toque siquiera el agua. ¿Qué hicimos nosotros? respetamos su miedo y la dejamos jugar libremente sin obligarla a entrar al agua. Lo mismo pasaba con la piscina ella veia a otros niños, se acercaba metia los pies pero inmediatamente preferia salir del agua. Poco a poco Mia fue experimentando con el agua a su manera. Nosotros nunca la presionamos para que se meta, ni la cargamos, ni la sentamos en flotadores contra su voluntad. Todo se dió naturalmente y pasado el primer mes de verano teniamos una bebé aquatica que moria por saltar a cualquier piscina o correr a bañarse en el mar. 

Este año nada a cambiado. Todo fue con respeto pero a diferencia del año pasado Mia amó el agua desde el primer día. ¿Qué aprendí de nuestra experiencia con el agua? Que es un proceso y hay que ir de a pocos. No todos los niños son iguales y hay que respetar sus miedos. Otra cosa que aprendí es que hay que dejarlos experimentar y ser libres (obviamente siempre y cuando no corran peligro) pero por ejemplo, si tu hijo esta con flotadores en una piscina pequeña, se cae y accidentalmente se zambulle, no corras asustada pues podrias asustarlo aún más. Si vas despacio y el nota que nada malo a sucedido no tendrá miedo y posiblemente como en el caso de la #babyMia aprenda a zambullirse solo y le encante hacerlo. 

Tips: 

-Si no saben nadar es indispensable que usen algún tipo de flotador. 

-Respeta sus miedos, si no quiere entrar no lo obligues. 

-Si vez que si le gusta acompáñalo. Uno siempre se siente más seguro al lado de papá o mamá. 

-Una vez que logres entrar con tu hijo al agua enseñale a flotar y patalear. 

-Si tu hijo casualmente traga un poco de agua no te asustes. Si el te ve asustada probablemente el se asuste más, ayudalo con calma y salgan del agua si es necesario. 

-¡Nunca dejes sin supervisión a tu pequeño! 

Espero que les sea de ayuda y que disfruten del verano en la piscina o en el mar con sus chiquis. Recuerden que todo es un proceso, que todos los niños son diferentes y que lo peor que podemos hacer es obligar.